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«Ser lebaniego es como tener una carrera». Al igual que la mayor parte de los miles de lebaniegos que residen en Torrelavega y su comarca, llegó a mediados del siglo pasado en busca de una vida mejor y se integró con facilidad. Dejó la tierra que le vio nacer porque en ella era difícil ganarse bien la vida, pero siempre la ha llevado en el corazón y regresa a ella cada vez que puede, especialmente ahora que está prejubilado. Preside desde hace unos meses la Asociación Lebaniega Don Pelayo, que agrupa a más de 250 personas que aman la comarca y se reúnen con nostalgia varias veces al año. Se llama Ramón Galnares (63 años), es vecino de Tanos, está casado y tiene tres hijos. -¿De qué pueblo es usted? -Yo soy del Valle Estrechu, del pueblo de Luriezo, en Cabezón de Liébana. Vine con 19 años y me he ganado la vida como transportista autónomo, con un camión. Hace poco que me prejubilé. -¿Cómo surgió lo de ser presidente de la asociación? -Para mí fue una sorpresa. Se hizo una asamblea hace unos meses para cambiar la directiva y me eligieron presidente. Yo no quería, pero la verdad es que ahora estoy contento porque las cosas marchan bastante bien. La directiva funciona con normalidad y cada vez tenemos más socios. Pronto llegaremos a los trescientos. -¿Qué hay que hacer para ser socio? -Es fácil. No es necesario ser nacido en Liébana, con querer entrar en la asociación vale. Hay que pasarse por el bar Potes, donde tenemos la sede, y pagar 10 euros. Eso es todo. -¿Qué actividades realizan? -Lo pasamos muy bien. Hace poco hicimos una comida y sorteamos productos lebaniegos. Cualquier excusa es buena para reunirnos y hablar de nuestras cosas. También solemos hacer excursiones al valle. -Liébana es para ustedes como un imán. -A Liébana no se la olvida nunca. Volvemos siempre que podemos. A mí me gusta ir a las fiestas de La Cruz, Todos los Santos, La Santuca, San Tirso... Ahora que no trabajo espero ir mucho más. Tenemos una casa en el pueblo. Hay gente que sube todos los fines de semana. -¿Sus hijos han heredado ese amor por el valle? -Mi mujer es de Liérganes y mis hijos de Tanos, y no sienten lo mismo que yo. Es normal. -Ustedes tienen fama de ser unos buscavidas. -Como los lebaniegos no hay nadie. Somos emprendedores y nos ganamos la vida en cualquier parte del mundo. Decía uno de Polaciones que ser lebaniego es como tener una carrera. Aquí, en Torrelavega, somos miles y todos hemos salido adelante. -No son ustedes los únicos que se han visto obligados a emigrar, pero quizá sean los más nostálgicos... -Los lebaniegos siempre nos hemos visto obligados a trabajar fuera, pero Liébana siempre está ahí, en nuestra cabeza, en nuestro pensamiento. Eso es lo que nos une y nos da fuerza para volver. -Los lebaniegos están repartidos por medio mundo. -Hay mucha gente en América. Precisamente el próximo miércoles me voy a Argentina a ver a mi hermano José. Se marchó con 17 años. Ha venido dos veces a vernos. Texto y Foto tomado del Periódico" El Diario Montañes"
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