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Óscar, ¡campeón! El jugador de Liérganes conquista su segundo título en un Nacional tras derrotar a Emilio Antonio en la final jugada en Torrelavega Óscar González se proclamó ayer, por segunda vez, campeón de España de Primera categoría tras derrotar a Emilio Antonio Rodríguez en la gran final del Nacional individual-Copa del Rey, que se disputó en la bolera Severino Prieto de Torrelavega. El jugador de Liérganes volvió a proclamarse campeón de España en Torrelavega. Lo hizo hace dos años (2006) y ayer el mismo escenario fue testigo de su éxito y de su récord. El camino que Óscar González hizo hasta lo más alto de podio no fue fácil. El campeón hasta ayer, Ángel Lavín, había caído en octavos de final y no pudo defender su título, pero quedaban en competición ocho jugadores entre los que figuraban cinco campeones de España (Óscar González; Rubén Haya; Rubén Rodríguez; Jesús Salmón y Emilio Antonio Rodríguez) y tres que aspiraban a meterse en la historia, como eran Alfonso Díaz Carreño; Roberto de Juana Canal y Alfonso González. Las espadas estaban en el alto, las diferencias con que se entraba en la ronda de cuartos de final, que se inició con puntualidad taurina, eran escasas o al menos asumibles para los intereses de los jugadores. Alfonso Díaz y Emilio Antonio Rodríguez fueron los primeros en comparecer en esta ronda. El calor en la bolera era asfixiante. Aquello parecía más bien un crematorio. Los aficionados que llenaron las amplias gradas de la bolerona aguantaron una temperatura de 36º centígrados. Menos mal que las azafatas de Merkamueble ( Ruth, Beatriz y Noemí) actuaron con diligencia y regalaron abanicos por las gradas. Hubo momentos en que el graderío parecía una concentración de mariposas revoloteando entre las personas que presenciaban los bolos, y que muchas veces tuvieron que dejar el abanico para aplaudir. De todas maneras y a pesar del calor, fue una tarde extraordinaria, donde el ganador, Óscar González, además del título consiguió establecer un nuevo récord en este Campeonato. Calor El calor no mermó las facultades de los jugadores, que afrontaron la ronda de cuartos envueltos en sudor. En esta vuelta lograban pasar a la semifinal Rubén Haya, que con 148 bolos, más los 281 que tenía de las anteriores rondas, tomaba el mando de la clasificación con 429. Seguidamente se clasificaba Óscar, que con 141 reunía 424 bolos. Emilio Antonio metió a su cuenta 154 (90 a raya alta), con lo que sumaba provisionalmente 422; mientras que su hermano Rubén, con 135, lograba plaza con 414. Tras estas tiradas quedaron fuera: Alfonso Díaz (quinto), con 409 (131 en esta tirada); Roberto de Juana (sexto) que, con 129, sumaba 269; y empatados 387 bolos Alfonso González y Jesús Salmón, séptimo y octavo, respectivamente. Semifinal Antes de la semifinal, la Federación Española hizo entrega a los cuatro primeros equipos de la Liga Nacional de los trofeos de la competición recientemente terminada. Este acto lo realizaron Miguel Ángel Revilla, Miguel Ángel Palacio, Blanca Rosa Gómez Morante y Ramón Pelayo. En lo referente al juego, en la primera semifinal, los dos hermanos Rodríguez protagonizaron una intensa lucha, en la que salió triunfante Emilio Antonio, que firmó un acta de 146, que unidos a los anteriores totalizaba 568. Mientras tanto, Rubén, con 128, se ponía en 542, que sería la cifra a superar por Haya y Óscar. Estos dos últimos se veían obligados a conseguir 114 y 119, respectivamente para pasar a la final. El Junco de Liérganes y Rubén Haya tensaron la cuerda tirando a tope y tras una lucha intensa salió triunfador Óscar, que pasó a los dos hermanos tras hacer un registro de 152 bolos y sumar 576. Con esta cifra, además de entrar de cabeza en la final, se colocaba en primer lugar con ocho bolos por encima de Emilio Antonio, toda vez que Haya, que lo tenía en la mano, tuvo la desgracia de que se le colaran, en la última mano, dos bolos entre uno y dos. El camargués se quedó en 133 sumando 562, que le darían el bronce, quedando el cuarto puesto para Rubén Rodríguez, con un recuento global de 542. La final fue un derroche de juego de los dos jugadores, que lucharon abiertamente. Emilio Antonio trataba de recuperar bolos y aminorar la desventaja, que llegó a reducir a tan sólo tres en la cuarta mano. Pero al final, Óscar, en una exhibición de tiro largo, lograba hacer 141 bolos para que sumados a los 576 anteriores totalizara 717, lo que supone superar el récord que tenía Jesús Salmón en 710 bolos, logrado en 2005 en Santander. Esta plusmarca de Óscar produjo una gran ovación de los aficionados puestos en pie en el momento de batirlo. Entre tanto, Emilio Antonio hizo en esta tirada 131 totalizando 699 bolos. Texto y Foto Tomado del Periódico"El Diario Montañes"
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