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Los artesanos cumplieron con la tradición. Su exposición en los soportales de la Plaza atrajo ayer numeroso público. Como es habitual, la presencia de los artesanos llenó de público los soportales de la Plaza Mayor. La tradicional Feria de Artesanos, una de las actividades más características de las fiestas patronales de Torrelavega fue ayer centro de atención en los soportales de la Plaza Mayor. Centenares de personas visitaron una exposición que tiene por objeto mostrar el trabajo de artesanos en diversas técnicas relacionadas con las costumbres de los pueblos de Cantabria. Y Torrelavega y sus fiestas son uno de los mejores escaparates para estos maestros, procedentes de toda la región. La feria de artesanos concita un singular interés por la oportunidad de poder admirar interesantes trabajos, con el aliciente añadido de presenciar el mimo y la paciencia que este tipo de obras requieren. Muchos de estos artesanos continúan con oficios aprendidos de sus padres o abuelos y se esfuerzan para que no se pierdan labores tan apreciadas como el encaje de bolillos, las tallas en piedra o madera, la cerámica, modelado en barro, etcétera. Entre las diez de la mañana y las siete de la tarde, numeroso público fue fiel a lo que cada año, durante las fiestas de la Virgen Grande, es una cita con el arte tradicional. Trabajos en hierro y bronce, chilas y flautas de Cantabria, cachabas, bordados, manualidades en miniatura, pájaros de calabaza, hilados, mimbre, cuero, marquetería, caracolas, artesanía floral, vidrio, acuarelas y madera rural, entre otros, configuraron el grueso de una exposición que llenó los soportales de la Plaza Mayor durante gran parte de la jornada festiva. Texto y Foto tomado del Periódico"El Diario Montañes".
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