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Con luz propia. La ciudad de Torrelavega dispone de un buen servicio de alumbrado público, con una apuesta constante por la mejora de las instalaciones y los consumos. Torrelavega dispone de un buen servicio de alumbrado público, similar a las instalaciones requeridas para los casos urbanos de ciudades importantes. Cada vez es más moderno y eficiente, aunque en los próximos años se van a hacer algunas ampliaciones y mejoras, especialmente en el extrarradio, según ha anunciado el concejal de Obras Públicas y Servicios Generales, José Manuel Cruz Viadero. Actualmente, están instalados en el municipio 9.000 puntos de luz, de diferentes potencias, controlados desde 250 cuadros de mando. La red de distribución, con líneas subterráneas o aéreas, especialmente en las zonas rurales, tiene una longitud de 300 kilómetros. La propia Ley de Régimen Local dice que el alumbrado público es uno de los servicios esenciales para la población, que debe prestarse por los ayuntamientos. Torrelavega comenzó a modernizarle en la década de los ochenta, consolidando el uso y mejora de las fuentes de luz, instalando lámparas de sodio de alta presión con un elevado rendimiento lumínico y utilizando las herméticas con alto grado de estanqueidad. Estas actuaciones permitieron mantener un buen servicio, a la vez que se redujeron los consumos. Eficiencia en el consumo En los últimos años, la Concejalía de Obras Públicas ha invertido 4,7 millones de euros en la ampliación y mejora del alumbrado público. Se ha actuado en diversos puntos del municipio, desde el centro de la ciudad hasta los pueblos y barrios del extrarradio. Cabe destacar el esfuerzo realizado en la mejora de la eficiencia en el consumo, estableciendo un seguimiento del gasto energético y aplicando sistemas reductores del flujo luminoso en las horas de menor demanda. Esto ha permitido reducir el consumo un 40% desde las doce de la noche hasta el amanecer en las instalaciones en las que se producía un mayor gasto energético. Actualmente, Torrelavega ya dispone de este control en el 50% del servicio, lo que ha permitido mantener los costes sin apenas variaciones en los últimos años, a pesar de haber aumentado en un 25% el número de luminarias. A este incremento del ahorro en el consumo también ha contribuido de forma importante la sustitución de las lámparas de vapor de mercurio por otras más eficientes de vapor de sodio de alta presión. Hay que resaltar igualmente que más de un centenar de cuadros de mando disponen del sistema que permite ahorrar energía eléctrica. Control telemático El Ayuntamiento de Torrelavega debe realizar un desembolso anual por este servicio de 750.000 euros. El consumo estimado es de 500.000 kilovatios. Por primera vez, se ha iniciado en el último año el control telemático de las instalaciones, un sistema que permite detectar las averías en tiempo real. Aunque es costoso, resulta muy eficaz y en los próximos ejercicios se va a colocar en los lugares de mayor circulación rodada y peatonal, edificios públicos (hospitales, colegios...), zonas comerciales, etc. A más largo plazo, la mayor parte de la ciudad contará con este control telemático. En estos momentos los servicios técnicos municipales trabajan también en la realización de una auditoría energética en las instalaciones. El objetivo es establecer una base de datos que permita redactar un plan director del alumbrado para los próximos ocho años, en sintonía con el plan estratégico nacional de la energía. Contaminación lumínica No sólo se planteará una estrategia de eficacia y ahorro, sino también un soporte de la ley contra la contaminación lumínica, ya que incluirá una ordenanza reguladora. No obstante, ya se está trabajando en este sentido y la Concejalía de Obras ha reformado los faroles de la Avenida del Besaya, que eran muy contaminantes. En los próximos meses se actuará de la misma manera en la Avenida de España. La auditoria que se está realizando permitirá conocer además el número de luminarias con baja eficiencia y lámparas de vapor de mercurio de escaso rendimiento existentes en algunas zonas rurales o viejos alumbrados en algún barrio, que serán sustituidos. También se detectará el número de globos luminosos o modelos similares de luz dispersa hacia arriba, para su paulatina adaptación a la nueva ley. Estas serán, entre otras, las prioridades para los próximos años, sin olvidar la aplicación de las nuevas tecnologías de seguimiento de las averías y calidad de los alumbrados. Paralelamente se trabajará en la construcción de nuevas instalaciones que completen la renovación de algunos espacios urbanos, la actualización de viejos tendidos y el llevar el alumbrado hasta la última vivienda, por aislada que esté, según ha informado el concejal de Obras Públicas y Servicios Generales. Texto tomado del Periódico" El Diario Montañes"
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